La presión ocular es muy importante para el funcionamiento de tus ojos. Por eso se recomienda que se mida en una consulta oftalmológica, sobre todo para personas:
- Que sean mayores de 40 años
- Con riesgo de glaucoma
- Con miopía e hipermetropia
Lo primero que debes saber es que la presión ocular es muy diferente a la presión del cuerpo, por lo que si tienes hipertensión no necesariamente tendrás la presión del ojo alta y viceversa.
También debes saber que el ojo está lleno de dos líquidos que se llaman humor vítreo, localizado en la parte posterior del ojo, y humor acuoso, que está en la parte anterior del ojo.
La presión intraocular es la fuerza que ejercen los líquidos contra la pared del ojo. Dichos líquidos le dan presión y dureza al ojo para mantener el tono del globo ocular. Sin éstos, se “poncharía” como si fuera un balón.
El humor acuoso se produce cada segundo y se drena constantemente a través del ángulo, como se ve en esta imagen:

La presión ocular se eleva cuando el líquido no se drena adecuadamente. Esto podría generar glaucoma.
Evitar el tabaco contra la presión ocular
El consumo de tabaco favorece la aparición de estrés oxidativo como consecuencia de sus radicales libres. Esto causa un incremento de la PIO que conlleva un riesgo para el desarrollo del glaucoma. Determinados estudios han revelado que existe un 37 % más de posibilidades de desarrollar glaucoma si eres fumador, en comparación a aquellos que nunca han fumado.
Así que, si acostumbras a fumar y has sido recién diagnosticado con Glaucoma o tienes sospecha de poderlo, te recomendamos evaluar tu hábito en vías de beneficiar tu condición visual futura.

