• Acepte la enfermedad. Cuando un médico especialista en Glaucoma le ha diagnosticado esta condición, esta no desaparece y no se pondrá en pausa solo porque usted no esté preparado para aceptarlo. Si puede aceptar la enfermedad puede tener más control y ser su propio defensor.

 

  • Asista y esté presente. No falte a sus revisiones oftalmológicas periódicas. Aunque su glaucoma parezca ir bien y esté bien atendido por un oftalmólogo, el Glaucoma puede cambiar sin previo aviso. Puede ser necesario ajustar el tratamiento. Si no acude a sus revisiones oftalmológicas, las cosas pueden cambiar, y a veces de forma irreversible, por lo que es importante que acuda.

 

  • No se quede callado. Esté presente y haga preguntas. Se trata de sus ojos y su visión, así que tiene derecho a saber qué está pasando. Está bien hacer preguntas. Pregúntele al médico: “¿Mi tratamiento va por el buen camino o ha cambiado algo?”. Cuanto más entienda lo que le ocurre a sus ojos, más podrá participar en la conservación de su visión.